A más de un año del sismo del 2017 hay personas que todavía tienen reacciones de ansiedad o irritación ante una charla relacionada con el evento. O al escuchar la alerta sísmica. O al pensar incluso en la Zona Cero.

Esta situación tiene un nombre clínico- no muy agradable, por cierto-: trastorno de estrés postraumático.

Si eres una persona que sufre esta situación, no estás solo. Cientos de personas en las últimas semanas en la Ciudad de México han comenzado a recordar con ansiedad este aniversario. No sólo ocurre en nuestro país: miles de ciudadanos de Nueva York siguen entrando en shock un poco antes de los 11s de septiembre.

Como es un problema de salud laboral en México (en promedio un trabajador con estrés postraumático pierde 14 días laborales al año) la NOM-035-STPS-2017Factores de riesgo psicosocial en el trabajo: Identificación, análisis y prevención –que ya está muy cerca de emitirse oficialmente- incluye que será una obligación de los patrones en nuestro país:

“Identificar a los trabajadores que fueron sujetos a acontecimientos traumáticos severos durante o con motivo del trabajo y canalizarlos para su atención a la institución de seguridad social o privada, o al médico de centro de trabajo o de la empresa”, agregándose posteriormente: “y corresponde a estas figuras, canalizar al trabajador con el especialista que se requiera, entre ellos, psicólogos y psiquiatras.”

Mientras se hace oficial esta atención a trabajadores con estrés posttraumático creo firmemente que la información correcta de lo que es el estrés puede ser de algo de ayuda.

¿Qué es el Estrés?

La principal función de nuestro cerebro es la supervivencia. Su función principal no es pensar, ni analizar, ni diseñar máquinas. Lo único que le interesa es que estemos a salvo. Ante cualquier evento que ponga en riesgo nuestra integridad nuestro organismo emitirá la respuesta de estrés: la movilización de energía para atacar o huir; o si el evento es demasiado intenso, congelarnos ante el peligro. A mayor amenaza percibida, mayor probable es que la reacción de estrés se haga crónica. Claro, también la historia de cada individuo, su personalidad, y otros factores pueden agravar la situación.

 

¿Qué es el Estrés postraumático?

Es la reacción de estrés que sufre una persona después de haber presenciado un evento traumático severo; en este caso, un terremoto. Se dice que para cumplir este criterio, la reacción se sigue presentando tres meses después del suceso.

Los síntomas pueden ser:

  • Evitar salir de casa, sentimiento de inseguridad al estar en la calle, evitar cualquier cosa relacionada con el evento, pérdida de interés en actividades cotidianas.
  • Irritación, mal humor, arranques de ira en algunos casos; ganas de llorar, sentimiento de vulnerabilidad.
  • Recuerdos recurrentes angustiosos, insomnio, dificultad para concentrarse entre otros.

¿Porqué tengo estas reacciones?

Son los esfuerzos que hace tu cerebro para asegurarse de que estés vigilante y alerta. Tu cerebro no quiere que te confíes. ¡Podría ser muy peligroso!

Es como si tu cerebro te dijera: “Nunca debes olvidar este evento que ocurrió, porque es muy importante para tu supervivencia”.

Tu cerebro se asegurará de que ese acontecimiento permanezca en tu memoria años.

Algunas recomendaciones sencillas:

  1. Acude con un especialista. Por ningún motivo estás condenado a continuar con tu vida con este malestar. Es algo que se puede tratar.
  2. Sólo ten paciencia. En casos leves/moderados, al pasar la fecha de aniversario la reacción aguda se tranquilizará.
  3. Algunas empresas en México ya se han adelantada a la emisión de la NOM-035 y tienen el servicio de atención a casos de estrés en sus departamentos de Recursos Humanos o Salud Ocupacional. Acércate a ellos. Al menos te podrían referir a un centro o especialista en el tema.
  4. Hay líneas telefónica gratuitas de ayuda en la Ciudad de México. La UNAM también está brindando asesoría gratuita a afectados por el sismo.
  5. Recuerda que tu reacción tiene una explicación. Muchas veces el entender nuestra situación ayuda a manejarla.
  6. Recuerda que el estrés severo/postraumático/crónico tiene solución. En los últimos años se han investigado muchas técnicas sencillas con excelentes resultados. Entre ellas, la meditación o el yoga.
  7. Trata de mandarle a tu cerebro el mensaje de que estás seguro. Realiza alguna actividad que valores, que te guste y que no involucre un cambio radical de tus hábitos.
  8. ¡Por ningún motivo te aisles! El apoyo que puedes obtener de familia y amigos es invaluable en estos casos. Por eso nuestros antepasados aprendieron a sobrevivir formando tribus…
  9. En vez de culparte por esta reacción, piensa que está manifestando un aspecto muy positivo de ti: amas la vida, por eso te aferras a ella, no quieres sufrir daño. De ahí tu gran temor a perderla.
  10. No ayuda en nada tratar de obligarte o “convencer” a una persona que está experimentando esta reacción, de que “no pasa nada”. La reacción del estrés es primitiva. Es como tener en el cerebro a un chimpancé aterrorizado. ¿Cómo lo calmarías?

Y por último recuerda que ninguna noticia en redes sociales acerca de un posible sismo es real. Son sólo rumores.